Problema
Empezamos por entender el cuello de botella real, no la solución imaginada. Hablamos con quien ejecuta el proceso a diario, no solo con quien lo describe.

Un único camino, definido de principio a fin. Cada fase tiene un entregable concreto y un criterio para pasar a la siguiente.
Empezamos por entender el cuello de botella real, no la solución imaginada. Hablamos con quien ejecuta el proceso a diario, no solo con quien lo describe.
Modelamos el flujo actual y aislamos los puntos de fricción. Si el desarrollo no está justificado, se lo indicamos: forma parte del diagnóstico.
Documento corto con alcance, criterios de éxito, coste y plazos. Trazamos lo que entra y, sobre todo, lo que no entra en esta iteración.
Construimos en iteraciones cortas con revisiones reales sobre datos reales. Revisión de código, pruebas de extremo a extremo y despliegues reproducibles, con el código documentado.
Pruebas funcionales y de carga en un entorno equivalente a producción. La aceptación se mide con los criterios acordados, no con opiniones.
Despliegue, formación al equipo y traspaso del código y la infraestructura. Propiedad íntegra de la solución. Mantenimiento opcional tras la entrega.
Privacidad por diseño
Sus datos y sus modelos viven en su cuenta, no en la nuestra.
Propiedad íntegra del código
El cliente recibe todo: repositorios, infraestructura y documentación, sin ataduras técnicas con el proveedor.
Retorno medido en cada fase
Si una fase no demuestra su valor, dejamos de construir. Evita gasto innecesario y concentra el esfuerzo donde está el retorno.
Integración, no reemplazo
Convivimos con sus sistemas actuales. Rara vez sustituirlos es la mejor decisión.
La primera llamada es sin coste. Si su problema encaja con lo que sabemos resolver, se lo confirmaremos; y si no encaja, también se lo diremos.
Hablemos→